BUENOS DÍAS – VIERNES, 11 DE SEPTIEMBRE DE 2026
CUANDO TODO SE MUEVE...
Este verano hemos vivido algo que no esperábamos. Durante los terremotos, algunos sentimos cómo se movía la casa, escuchamos ruidos, vimos grietas o tuvimos que salir de casa durante un tiempo. Y quizá, desde entonces, hay quien se pone nervioso cuando escucha un ruido o nota una pequeña vibración.
Si te
ha pasado, puedes contarlo. No tienes
que guardarte el miedo tú solo/a.
Hoy no vamos a hablar únicamente de los terremotos. Hoy
vamos a recordar todo lo que puede ayudarnos a recuperar la calma y, sobre
todo, que no estamos solos.
NOS PONEMOS EN PRESENCIA DEL SEÑOR
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Piensa
un momento: cuando algo te da miedo,
¿qué persona consigue que te sientas un poquito más seguro/a?
No hace
falta decirlo en voz alta. Solo piensa en ella.
Después de todo lo vivido es normal que al recordar aquellos días pueda hacernos sentir un poco nerviosos.
Por
eso, esta mañana queremos recordar tres pistas muy sencillas que pueden
ayudarnos:
1. CUENTA LO QUE SIENTES
Si
tienes miedo o estás preocupado, no te lo guardes. Cuéntaselo a tu profe, a tu
familia o a alguien de confianza. Cuando compartimos nuestros miedos, pesan un
poquito menos.
2. ESCUCHA Y MANTÉN LA
CALMA
Si
alguna vez tenemos que seguir alguna indicación, lo más importante es escuchar
con atención a los adultos y seguir las normas de seguridad. Saber qué tenemos
que hacer nos ayuda a estar más tranquilos y a cuidarnos entre todos.
3. SÉ UN BUEN COMPAÑERO
Quizá
tú estés tranquilo, pero el compañero que tienes al lado no. Si ves a alguien
preocupado, puedes regalarle una sonrisa, acercarte a él o decirle algo tan
sencillo como: «Tranquilo, estoy contigo».
Porque a veces no
podemos hacer que aquello que nos preocupa desaparezca, pero sí podemos
conseguir algo muy importante: que nadie tenga que vivir su miedo solo.
UNA PALABRA QUE DA PAZ
Jesús también conoció momentos en los que sus amigos
tenían miedo. Y, precisamente en esos momentos, les recordó algo muy sencillo:
«La paz os dejo, mi paz os doy. No tengáis
miedo.»
La paz de Jesús no significa que nunca ocurran cosas dificiles. Significa que, incluso cuando algo nos asusta, podemos apoyarnos unos en otros , pedir ayuda, confiar y seguir caminando.
Y este curso nuestro lema nos lo recuerda de una manera especial: «Esta es tu casa».
Una casa no son solo paredes. Una casa son las personas que cuidan, acompañan, escuchan y ayudan. También aquí, en el colegio, queremos ser esa casa para ti.
La paz de Jesús no significa que nunca ocurran cosas difíciles. Significa que, incluso cuando algo nos asusta, podemos apoyarnos unos en otros, pedir ayuda, confiar y seguir caminando.
Y este curso nuestro lema nos lo recuerda de una manera
especial: «Esta
es tu casa».
Una casa no son solo paredes. Una casa son las personas
que cuidan, acompañan, escuchan y ayudan. También aquí, en el colegio, queremos
ser esa casa para ti.
ORACIÓN
Señor Jesús, hoy ponemos en
tus manos nuestros miedos y preocupaciones. Danos serenidad cuando nos sintamos
nerviosos y ayúdanos a confiar en las personas que nos cuidan. Te lo pedimos
diciendo
Padrenuestro…
María, Auxiliadora de los cristianos.
Ruega por nosotros.

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