Comenzamos con nuestro saludo al Señor: En el nombre del Padre…
TÚ TAMBIÉN PUEDES HACER
ALGO POR LOS DEMÁS. ME COMPROMETO A…SER TESTIGOS DE JESÚS A TRAVÉS DE LA AYUDA A LOS DEMÁS
«Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también unos a otros. En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os amáis unos a otros». Juan 13, 34-35.
EL ESPEJO ESTROPEADO
Había una vez un niño listo y rico, que tenía prácticamente de todo, así que sólo le llamaba la atención los objetos más raros y curiosos. Eso fue lo que le pasó con un antiguo espejo, y convenció a sus padres para que se lo compraran a un misterioso anciano. Cuando llegó a casa y se vio reflejado en el espejo, sintió que su cara se veía muy triste. Delante del espejo empezó a sonreír y a hacer muecas, pero su reflejo seguía siendo triste.
Extrañado, fue a comprar golosinas y volvió todo contento a verse en el espejo, pero su reflejo seguía triste. Consiguió todo tipo de juguetes, pero aun así no dejó de verse triste en el espejo, así que, decepcionado, lo abandonó en una esquina. "¡Vaya un espejo más raro! ¡Es la primera vez que veo un espejo estropeado!"
